
Deje de desperdiciar energía en el proceso de recocido del vidrio. Seamos honestos: el recocido del vidrio es un proceso que consume mucha energía. Si sigue utilizando esos elementos calefactores anticuados, probablemente esté perdiendo una gran cantidad de dinero en vano. Esos sistemas antiguos tardan mucho tiempo en calentar la habitación antes incluso de poder calentar el vidrio. Es ineficiente y, francamente, frustrante.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente, con nuestras lámparas de cuarzo infrarrojo. En lugar de intentar calentar todo el espacio interior del horno, nos concentramos directamente en el vidrio.
El secreto está en cómo se transmite el calor. Los calentadores convencionales calientan primero el aire, y luego ese aire calienta el vidrio. Es un proceso lento y engorroso. Nuestros tubos infrarrojos de onda corta ignoran el aire y calientan directamente las moléculas del vidrio.
Como funcionan muy rápido, el horno no necesita permanecer a temperatura máxima durante tanto tiempo. Eso significa menos kilovatios-hora en la factura eléctrica y un tiempo de procesamiento mucho más rápido para cada lote de vidrio.
Elegir el modelo adecuado
Cuando busque un reemplazo, no se preocupe por detalles innecesarios. Solo fíjese en la relación entre vatios y longitud del tubo. Nuestros tubos de alta potencia le permiten usar un espacio menor sin perder eficiencia en la calentación. Además, utilizamos cuarzo fundido de alta pureza, por lo que no tiene que preocuparse por que los tubos se deformen cuando la temperatura es elevada.
Un consejo importante relacionado con la electricidad: verifique su voltaje. Ya sea que utilice 220V o 380V, asegúrese de que sus controladores puedan manejar picos de energía repentinos. Estas lámparas alcanzan la temperatura máxima en segundos. Si sus cables son demasiado delgados, tendrá que apagar los disyuntores constantemente.
Algunas cosas a tener en cuenta
Aunque estos tubos son fáciles de instalar, no son invulnerables. El cuarzo es extremadamente delicado en cuanto a su limpieza. Una sola huella digital o mancha de aceite puede causar un “punto caliente” en el tubo. Y un punto caliente… eso significa que podría surgir una grieta. Hágase un favor y utilice guantes sin pelusas al instalarlos. Sin excepciones.
También, dado que estas lámparas generan mucho calor en un espacio pequeño, vigile bien sus ventiladores de enfriamiento. Asegúrese de que el calor se evacue de los conectores para que no se derritan.
Establezca un calendario de reemplazo basado en el uso que haga de su equipo. Así, su factura eléctrica le agradecerá.